Mira que yo soy muy cabezota cuando quiero, pero tengo que darle toda la razón a Juanma cuando me echa la bronca por no actualizar esto. Y en realidad es todo pereza, porque quería comentar un par de cosas que seguro que acabaré contando (a nadie le importará que el post que tenía pensado para Halloween lo cuelgue en marzo, ¿verdad?).
De todos modos hoy no pondré gran cosa, sólo aprovecharé para recordar otros tiempos en los que la Sala Canciller quedaba por San Blas y por su escenario pasaban los grupos más macarras ante una audiencia de chupas de cuero y melenas y minis de cerveza. Recuerdo haber visto a Vai, a Manowar, a Platero y Tú... extrañamente también vi a Radiohead en este "Templo del Metal" (sic) antes de que fueran el grupo más molongo del momento. Pero probablemente a quienes viera más a menudo en el antro con los baños más apestosos de Madrid fuera a ese grupo de Orense, imprescindible en la historia del rock español: Los Suaves. Y hablar de ellos es hablar de Yosi, que me recuerda a tres cosas:
Lo mal que ha envejecido concierto a concierto.
Lo que se habló en su tiempo sobre si había sido policía secreta o no y si había o no que quemar todos los discos de Los Suaves.
Lo buen cronista urbano que ha sido, y cómo ha escrito canciones melancólicas y amargas que se han convertido en himnos de una generación. O de media, o de un quinto, qué sé yo...
Los Suaves siempre ha sido un grupo con un público entregado, apasionado, fiel... Y gracias a ello, oír Dolores se llamaba Lola en directo cantada sólo por el público era francamente divertido. Pero por muy bien que me lo pasara en sus tiempos con ellos, ahora sólo los oigo con nostalgia, ni se si están realmente en activo. Pero tenían este gran tema donde Yosi habla de su vida, y se lamenta de su fortuna. ¿Y a que no sabéis qué fecha menciona? Feliz cumpleaños, Yosi... pero sobre todo: ¡Feliz cumpleaños, Fernando!. Como no tengo tu teléfono de la India, y tus mails muchas veces me rebotan, te lo digo desde aquí. Ya sabes que lo de las maldiciones no va en serio: viva el día veintitrés.
Maldito el año del cerdo enero desgraciado mes de aquel perdido invierno triste día veintitrés. Y que en las listas del tiempo no se olviden esta vez de borrar aquel momento Horas: las malditas seis.
Nó sólo tengo la suerte de conocer a las dos chicas más increíbles del mundo, sino que además estos días me han acompañado a ver a Springsteen... la una a Madrid y la otra a Bilbao. Y es que el domingo empezó en la capital la etapa europea de su actual gira que acabará el día 19 de diciembre en Londres (penúltimo concierto: París, 17 de diciembre, ¡y ahí estaré!).
El domingo, con un inusual retraso de cuarenta y cinco minutos, el grupo salió al escenario del Palacio de los Deportes, y tras preguntar Is there anybody alive out there?, arrancaban las notas de Radio Nowhere haciendo vibrar a todo el pabellón... y 26 horas más tarde se cerraba la actuación bilbaína con American Land, recordándonos al folkie que ha poseído a Bruce en los últimos años. Entre medias, un viaje en autobús, poco y mal sueño, y unas cuatro horas y media del mejor rock and roll que puedas encontrarte en un escenario. Un periodista dijo "hay dos tipos de personas en el mundo: a los que no les gusta Springsteen, y los que lo han visto en directo", y es que es imposible (al menos para un aficionado a la música o al rock) presenciar a la E Street Band en directo y no dejarse llevar. No importa que te sepas su repertorio al dedillo o que sea tu primer contacto con su música. Imposible ignorar a Nils Lofgren cuando tocaba ese solo en Tunnel of Love, o los timbales de Max Weinberg en She's the One... Hay pocos grupos tan enormes. Es cierto que sus conciertos ya no son lo maratonianos que han sido, pero aún hoy en día rozan las dos horas y media, algo más que por encima de lo habitual.
Yo sé que soy un pesado, pero es que si lo ves, lo entiendes. Cuando arranca Born to Run, se encienden todas las luces, incluídas las del pabellon, y ves que todas, todas, todas las manos están alzadas, y sientes que pocas veces tanta gente está tan de acuerdo, y que es algo que está lejos de ser casualidad.
Wendy let me in I wanna be your friend I want to guard your dreams and visions Just wrap your legs 'round these velvet rims And strap your hands across my engines Together we could break this trap We'll run 'till we drop, baby we'll never go back Will you walk with me out on the wire 'cause baby Im just a scared and lonely rider But I gotta find out how it feels I want to know if love is wild, girl I want to know if love is real
Muchas gracias por venir, te echaba de menos. ¿Tienes cinco minutos? Si no tienes prisa me gustaría que vieras con calma una cosa... No te preocupes si ahora tienes follón, vuelve más tarde, con calma, que esto te estará esperando.
Hoy he tenido la suerte de que mi unito preferido me haya enviado este vídeo. Quería haberlo guardado para poner el post en otro momento, pero Facto Delafé y las Flores Azules estarán mañana 20 de octubre en la fnac de Callao a las 19.00, y si lo pongo hoy les hago un poco de promo.
No voy a hablar mucho de ellos porque soy nuevo en esto, y aunque el vídeo tenga tres años y ahora estén presentando nuevo disco, hoy ha sido mi primer contacto con ellos. Son un trío barcelonés que hace una música indie / pop alternativo / lo-fi / gafapastoide de esa que me gusta a mi (porque me gusta casi todo), solo que con voces de hip-hop. Normalmente el rap no me suele gustar, a pesar de que el concepto me atraiga, porque me parece demasiado forzado por mucho flow que pretenda tener el MC. Luego está el tema de la actitud, que suele ser en plan "soy más negro que tú", que en Cuenca queda un poco risible... pero Facto hacen canciones delicadas con rimas constructivas y humildes, por decirlo de algún modo... y la canción Mar el poder del mar es quizá demasiado tierna, pero es precioso cómo va creciendo suavemente la música con tanta frase de amor mientras disfrutas este entrañable plano secuencia y oyes unas palabras que quieres que alguien te diga a ti...
Hoy gano, tú ganas, ganamos los dos ¿Quién dijo que los muertos no iban a resucitar?
En los últimos meses han pasado por mi casa tres o cuatro ordenadores nuevos, y con el trajín y la renovación tecnológica, hemos decidido deshacernos de todos los disquettes. Los ordenadores ya no traen disquetera, es ridículo dar soporte a un formato que permite almacenar menos de mega y medio de información. Ahí cabe texto plano y poco más: al ser el almacenamiento tan barato, la tendencia es producir ficheros más grandes sin preocuparse tanto por el espacio. Así que floppys fuera.
La consecuencia negativa es que me quedaré sin oír el trabajo de Batch Totem en el medio para el que fue concebido. Trunkeret & Ikonisk sale a la venta en el conocido formato de 3 y 1/2 (¡aunque ya esté agotado!). El disco es una obra de 74 minutos, que está comprimida en un formato usado para codificación de voz en telefonía móvil (16 bits por muestra a 700Hz). Parece ser que el comprimir música a una calidad tan baja, trabajando en el espectro adecuado, genera unas "frecuencias fantasma" (todos los blogs que comentan la noticia las mencionan, pero creo que es un término mal empleado) que hacen ... pues no se, que mole más. Que suenen más cosas y que la canción tome forma. Vamos, que es un interesante experimento sobre crear música utilizando como herramienta las deficiencias de un formato. Normalmente la compresión es una limitación que afecta negativamente a la calidad de la obra musical, mientras que en este caso, es un parámetro que la define.
Aqui hay un fragmento de 5 minutos que sólo ocupa 42KB (frente a los 7MB que ocuparía en mp3 a 192Kbps, 170 veces más). Además, de haberlo comprimido en el formato de Fraunhofer, los sonidos que oiríamos no serían los mismos, con lo que este formato es necesario para esta obra. También es cierto que este ruidismo minimal no será del gusto de todos, pero si lo escuchas con el visualizador del Windows Media Player te parecerá estar viendo una película de miedo japonesa. A mi me gusta.
Ayer compré unos cuantos discos: el nuevo de Springsteen, la edición de coleccionista del nuevo recopilatorio de Dylan, algo de Dr. John... y otro de mis discos al azar, que me ha encantado.
Rock Plaza Central es un grupo de Canadá que hacen un country alternativo, o americana, o como lo llames, que me ha sorprendido mucho... porque entre guitarras acústicas, mandolinas y banjos, trompetas y trombones, acordeones y un violín, van apareciendo canciones que podrían haber salido de un disco de Modest Mouse si tocaran en acústico, o de Lambchop (suenan bien en directo, ¿eh?), sólo que son menos aburridos. Y me apetece que oigas el disco entero, porque aunque sea una obra conceptual sobre caballos metálicos de seis patas, creo que merece la pena. Y voy a empezar por una canción. Y no es que sea la que más me gusta, sino que quiero que escuches la letra. Y quiero, que con el mundo a tus pies, te sientas así.
...porfi?
Be joyful. My children, be joyful
Today's gonna be my dancing day Today's gonna be my prancing day "gonna dress up all fancy" day
And I'm gonna look so fine everybody's gonna love me And I'm gonna stretch so tall, gonna break the sky above me.
(pinchad aqui para oir, no hace falta ver el vídeo)
A los 75 años, ha fallecido Joe Zawinul. Perdemos a uno de los teclistas fundamentales del jazz. Si bien su género de jazz fusión no es algo que me haya entusiasmado nunca, sus trabajos con Miles Davis siempre me han encantado. Tras conocer la noticia estoy oyendo In a silent way, composición de Joe que daba nombre al trabajo de Miles en el '69. Uno de mis discos favoritos, y muchos lo sabéis, y a muchos os he contado las noches que he pasado a oscuras con él, pensando en lo que me atormentara en cada momento. Este disco, que considero un precursor de la música ambient que debió hacer mella en Brian Eno, es una auténtica joya. Pero simplemente espero que os haya apetecido acompañarme y hayáis escuchado una música tan importante para mi como despedida. Adiós, Joe. Gracias.
Los lunes no se sale. O sí. Y es que mi queridísima Luchita me mandó un sms recordándome el concierto de Zahara Eléctrica. Yo sin dudar acepto, por supuesto, aunque intento no reconocer que no, no he oído nada de ella (y mira que Lucía me había mandado ya su myspace). Así que simplemente le acompaño a la sala Buho Real y en cuanto sube al escenario la veo por primera vez tras su guitarra acústica. Rosa desde la diadema hasta los zapatos, pasando por los topos de su falda, sonriendo como si fuera su cumpleaños (que lo era) y cantando como un ángel (que lo parece), Zahara va cantando junto al bajo de Alfonso un repertorio intimista que se mueve entre la canción de autor y el pop más indie, incluída una preciosa versión del Segundo premio de sus paisanos granadinos Los Planetas. También cantó el Lover, you should've come over de Jeff Buckley, y es la primera vez que oigo esta canción y me gusta tanto (nunca me ha entrado el Grace, pueden poner sus comentarios tras el post), y el Volcano de Damien Rice. Pero aunque escoja un repertorio tan elegante, lo que cuenta son sus temas, delicados, personales... y que te mira a los ojos cuando te canta una canción y tú no sabes si podrás aguantarle la mirada.
La verdad es que el aforo del Buho Real es bastante reducido, y esta noche no habrá habido más de 70 personas, pero entre ese pequeño público se ha podido ver al Pirata Fon Román con Suso Sáiz, uno de mis productores favoritos; a Ismael Serrano; a Quique González y Rubén y Leiva, los chicos de Pereza... Y es que Zahara tiene un talento y un encanto especial, tenéis que conocerla. Yo tras el concierto me he tenido que despedir de ella y se lo he dejado claro: hasta hace una hora no te conocía, pero cuando salga por esa puerta, ya te voy a echar de menos.
Como estoy de vacaciones, he aprovechado para pillar una amigdalitis y llegar a los cuarenta de fiebre, y así he podido pasarme 48 horas durmiendo sin tener que avergonzarme por ello. El caso es que no ha sido todo tan agradable como cabría esperar, porque aparte de los dolores y los mareos y algunos delirios (creo que había unas letras que no eran letras pero se convertían en si mismas cuando las prestabas atención y ... bueno, ni lo recuerdo, y seguramente sea lo mejor), cuando intentaba dormir, me venía a la cabeza siempre la misma canción, y aunque me gusta, acaba siendo agobiante.
Yo soy muy poco televisivo, al menos en lo que a la televisión en directo se refiere. Nunca la veo, y ni tengo una cerca, pero sí que veo algunas series en el ordenador. Lo malo es que como estoy tan desconectado, igual cuando veo algo resulta ser de hace tres años y ni me había enterado. Ahora estoy viendo una serie, Psych, que me está haciendo gracia. Es sobre un detective que se hace pasar por vidente, pero en realidad es simplemente muy observador. La serie está escrita por Steve Franks, que es también el cantante de Friendly Indians, el grupo que interpreta el tema de la serie (músico, guionista... yo de mayor quiero ser como él). No es ni una canción, es un jingle (y la versión usada en la cabecera de la serie, reducida a los veinte segundos y horriblemente editada, más aún), pero como tal tiene sus ganchos (¡y de los buenos!), y me ha estado atormentando estos últimos días. Además tiene una frase que me ha llegado al alma.... "no me inclino a resignarme a la madurez". No es que sea muy loable, pero me temo que entendéis que me pega...
El dos de octubre sale a la venta Magic, el nuevo trabajo de Bruce Springsteen. Que sí, que lo sé, que soy un pesado, pero es que no hay artista que me parezca más consistente (qué consistente, ¡infalible!) que él. Vuelve a estar producido por Brendan O'Brien, y qué queréis que os diga... en el single se nota.
Radio Nowhere, el sencillo que empieza a sonar hoy y que promocionarán durante toda la semana incluso en TVE, es justamente eso, un sencillo, un single, de los de toda la vida. Poco más de tres minutos con un sonido muy rockero, lleno de guitarra, con un riff de lo más tipicón, a quién le vamos a mentir... y los acordes es posible que te suene haberlos oído en algún lado, y no es que la melodía rompa con ningún molde. Por cierto, que la letra es de esas que hacen que se haya parodiado tanto a Springsteen (véase Prefab Sprout)... un tío conduciendo y que quiere oír la radio. Wow.
¡Pero es bueno, muy bueno! Nada de eso es una crítica válida... es rock, un sencillo de rock, usa las herramientas típicas del género y las utiliza muy, pero que muy bien, para construír una canción única que quieres tener a todo volumen. Me cuesta esperar al dos de octubre, pero más me cuesta esperar a estar rodeado de setenta mil personas y Bruce Springsteen and the E Street Band en el escenario extendiendo esta canción un par de minutos más con los altavoces tronando. Si has visto a Springsteen en directo, sabes cómo se te van a poner los pelos cuando toquen este tema. Si no lo has hecho... intentaré guardarte una entrada.
Update: La RIAA (la SGAE de EE.UU.) ha hecho que retiren el video anterior... supongo que este también desaparecerá en breve, pero se puede bajar el single de http://www.rtve.es/bruce/
This is radio nowhere. Is there anybody alive out there? I just want to hear you swoon.
Llevo años y años oyendo música de lo más variada, saltando de un grupo a otro, de un estilo a algo que no tenga nada que ver, pero siempre he pensado que más que ningún grupo en concreto, mi mayor influencia musical fue Mike, mi profesor de inglés del colegio.
Siempre me estaba pasando cintas viejas de los discos que solía oír él. Yo era un chaval que con 15 años sólo oía a Queen y AC/DC, pero él me iba trayendo cintas y cintas que me descubrieron no sólo una gran cantidad de grupos, sino otra forma de oír música. Recuerdo un día en concreto, que muchas veces he mencionado como un punto de inflexión en mi vida, que realmente me cambió. Apareció con 4 casettes:
David Byrne and Brian Eno - My life in the bush of ghosts
Talking Heads - Remain in light
Iggy Pop - Lust for life
Tom Waits - Swordfishtrombones
...y mi vida empezó a ser diferente. Pero hoy no va por ahí la historia; va de un día que me trajo una cinta que se había grabado él hacía muchísimos años con temas como el Picture This de Blondie, Killing an Arab de The Cure... y Another Girl, Another Planet de The Only Ones, grupo del que por supuesto ni había oído hablar.
La canción me enganchó de inmediato... recuerdo estar andando de vuelta a casa con el walkman, y no dejar de rebobinar y oírla de nuevo, una y otra vez. Lo que antes siempre era mi referencia principal a la hora de documentarme sobre música, http://www.allmusic.com/, define este tema como "discutiblemente, el mejor single de rock jamás grabado", y es que lo tiene todo, incluso a pesar de la voz perezosa de Peter Perrett. La base rítmica es trepidante, y la guitarra de John Perry es brillante, absolutamente eficaz durante la canción, e incendiaria durante el solo.
The Only Ones no llegaron a triunfar en su tiempo y se separaron a los 4 años de formarse. Este tema no entró en las listas de éxitos de 1978, aunque con el tiempo se ha convertido en uno de los temas más respetados de la música punk/new wave. Se han grabado versiones, como la de The Replacements, o la de Blink 182, pero ninguna es capaz de capturar el espíritu de Perrett llorando su extraña canción de amor; porque es lo que es, una canción de amor... sólo que la chica del título es una metáfora para la heroína, como ocurre en muchas, muchísimas canciones de rock que escuchamos y cantamos sin saber de qué estamos hablando en realidad. Y bueno, no es de extrañar que haya tantas baladas que resultan ser sobre las drogas... el amor también nos impide ver las cosas claras y tomar decisiones, pero no lo queremos dejar. La verdad es que se parecen demasiado, ¿no?
I always flirt with death I look ill, but I don't care about it Space travels in my blood And there ain't nothing I can do about it Long journeys wear me out Oh God we won't live without it
You always get under my skin I don't find it irritating You always play to win I don't need rehabilitating
Another girl is loving you now Another planet, forever holding you down Another planet
Me gusta conducir, eso ya lo sabes. Y también que me gusta oír musica mientras pienso en mis cosas en el coche. Esta noche volvía a casa de estar con mis amigos tomando algo en una terraza de Madrid, y me ha entrado nostalgia de lo que puede ser mi canción favorita para ello.
Yo no soy especialmente de música electrónica, pero siempre me ha gustado mucho Fatboy Slim, ya sea por sus discos de Big Beat, como por su trabajo como productor, o por los discos de sus famosas pinchadas en la playa de Brighton, y es que Norman Cook (su casi verdadero nombre, ya que fue bautizado Quentin Leo Cook) ha tocado muchos palos (no sólo en la electrónica, también en los Housemartins o Freak Power).
En su primer trabajo como Fatboy Slim, Better Living Through Chemistry, está el tema que hoy he echado tanto de menos. Santa Cruz para mi va unida a conducir hacia casa en verano, con las ventanillas bajadas, y si es posible, con el sol saliendo o poniéndose... de no ser así será noche cerrada. La forma que a partir de la mitad los filtros van entrando y saliendo sobre el monótono riff de guitarra, o cómo al comienzo los sintetizadores parecen gaviotas... En fin, me encanta oír esa canción, especialmente en la recta de los tres últimos kilómentros de carretera antes de llegar a casa, donde veo las luces de los pueblos en el horizonte. Todos tenemos alguna canción así. ¿Por qué no apuntas la tuya en los comentarios después de ver el vídeo? Que me temo, es la versión editada, la original dura casi el doble.
Una noche estaba en la sala El Sol, por cierto, y vi a un personaje clavadísimo a él. Como le tenía al lado, le comenté "eres clavado a Norman Cook", y él me respondió, con una sonrisita y cierto acento: "Igual soy él...". Y se largó. No sería, claro, pero... igual sí.
Son las 2.00am, acabo de llegar a casa, y en 6 horas empieza una cuenta atrás en la oficina. He venido conduciendo un rato pero no quería oír música, y no quería estar en silencio, y no quería pensar.
Qué difícil es encontrar en Madrid buena estática con una radio moderna.
Siguiendo con películas, el otro día estaba viendo a Paul Newman en La leyenda del indomable, un drama carcelario de 1967 en el que el protagonista, Cool Hand Luke, acaba en una prisión de carretera. Luke es un personaje inolvidable, siempre sonriendo desafiante, a la vida, a todos. Pero en la película hay un momento de vulnerabilidad, donde al borde de las lágrimas se refugia en el banjo y entona lastimeramente Plastic Jesus, un spiritual que fue escrito a modo de broma por Ed Rush y George Cromarty en 1957 (aunque también se le atribuye a Ernie Marrs, que la amplió y añadió un estribillo años más tarde) y que ha acabado siendo una de las más populares piezas del folk americano, para la que quien quiere escribe una nueva estrofa a su gusto. Se cuentan por decenas, y las hay que hablan no sólo de Jesús, sino de Buda, Satán y todas las deidades que se te puedan ocurrir (sí, Cthulhu incluído). Ha acabado siendo una canción humorística, incluso, y hay versiones de los Flaming Lips, Jack Johnson, Billy Idol, Jello Biafra... pero la interpretación de Paul Newman es con diferencia la más conmovedora. Un hombre con el corazón roto, al borde de las lágrimas, intentando refugiarse en la canción. Hasta que oí esta, no me había llamado tanto la atención, pero llevo oyéndola sin parar varios días...
I don't care if it rains or freezes as long as I've got my plastic Jesus sittin' on the dashboard of my car
It comes in colors pink and pleasant, glows in the dark cause it's iridescent take it will you when you travel far.
Dedicado a los operarios fallecidos en el accidente que ocurrió al desmontar el escenario al dia siguiente. Porque 55.000 personas aplaudieron a Mick, Keith, Ronnie y Charlie, pero detrás de ellos hay cientos de personas que hacen posible que cada noche ocurra la magia.
Bueno, el jueves estuvieron los Rolling Stones en el Calderón, y entre la multitud (no se si al final se llenaría o no, pero si no ocurrió, sería por poco...) estábamos Libo, Alberto, Adela y yo. Cuando llegamos, Jet estaba a la mitad de su actuación, y nos perdimos el concierto de Loquillo, pero nos acomodamos junto a la valla de lo que sería el escenario B y esperamos hasta pasadas las diez, que es cuando se apagan las luces del estadio, se encienden las que llevan montando dos días, y suena una Telecaster con los acordes de Start Me Up. Empieza uno de los mayores espectáculos del rock and roll.
Bueno, la verdad es que el espectáculo del rock and roll podría haber sonado mejor, y al principio sólo se debía al impresionante escenario. Durante los primeros temas el sonido no era del todo bueno. La voz de Jagger sonaba muy por encima de todo lo demás, las guitarras estaban demasiado bajas, la batería no se oía lo suficiente... pero poco a poco fueron ajustando esos detalles, y al final todo el mundo disfrutó trementamente del concierto. Hubo un sentido homenaje a Ray Charles cuando interpretaron Night Time is the Right Time, en la que la vocalista robó protagonismo a Mick Jagger. También interpretaron You Can't Always Get What You Want, que yo temía que no fuera a sonar, pero al parecer quisieron hacer a Madrid un pequeño regalo de disculpa por las cancelaciones españolas del año pasado, y es que se ha notado que el público estaba algo escéptico tras el incidente "de la palmera" de Keith Richards. Que por cierto, llegado el momento en el que se anima a cantar un par de temas, apareció tambaleándose en el escenario, con ese look de Piratas del Caribe que le hace parecerse tanto al último Dylan. Más que hablar, balbuceaba, y a punto estuvo de caer al suelo... Pero el público se lo tomó a bien y se siguió con la fiesta. O empezó de verdad, porque una vez se arrancaron con el Miss You no dejaron de sonar los más grandes temas de la banda. En este punto, se trasladaron al segundo escenario (donde nos encontrábamos nosotros) y tocaron It's Only Rock and Roll, Satisfaction y el comienzo de Honky Tonk Women a dos metros de nosotros, y siguieron con Sympathy for the Devil, Paint it Black y Jumpin' Jack Flash, para cerrar con el bis de Brown Sugar. La verdad, un repertorio increíble para un grupo que increíblemente sigue en forma... bueno, menos mal que cuando Keith está así, está ahí Ronnie Wood para arreglar el día. La verdad es que lo pasamos muy, muy bien... y además, al parecer tuvimos el privilegio de compartir barandilla con alguien muy próximo a la banda.
I've been holding out so long I've been sleeping all alone Lord I miss you
I've been hanging on the phone I've been sleeping all alone I want to kiss you
Con David Lynch a veces me pasa como con algunos teoremas matemáticos. Los veo, sigo las demostraciones, veo cómo se avanza, cómo se progresa hasta el final. Siento la belleza del proceso, del contenido, noto lo que hay bajo la superficie... pero no me entero de nada.
Tampoco es que yo sea un entendido en cine (ni matemáticas), pero me gusta su forma de rodar, los ambientes y atmósferas que crea y las historias que cuenta, y una de sus películas que más me gustó fue Mulholland Drive. Recuerdo haber ido a verla en versión original a la plaza de los Cubos con Fernando, mi "corresponsal en la India", y habernos encontrado en el cine con Paco Trinidad, uno de los productores más afamados de la historia del pop español (¡incluso produjo el primer y único disco de Pleasure!). Al salir de la sala intercambiamos impresiones, y creo que ninguno habíamos entendido nada, pero todos estábamos fascinados. Nos pasamos los siguientes tres días llamándonos si se nos ocurría una idea nueva, pero la verdad es que avanzábamos despacio. Que volverla a ver ayuda mucho, claro... pero también recuerdo el clima de confusión que había en torno a la película cuando salió. Antes nadie sabía de qué iba, ahora hay páginas y páginas que analizan cada palabra. Lo que no recuerdo es ninguna otra película que me haya dado tanto de qué hablar durante tantos días.
En una de mis escenas favoritas las protagonistas acaban en el Club Silencio y presencian la actuación de un inquietante mago y de "la llorona de Los Angeles", Rebekah del Río. Lo que canta es una versión del Crying de Roy Orbison, a capella y en español. La verdad, la chica esta tiene un disco que no me convence... y hay partes de esta interpretación que son, con todos los respetos, un poco de berreo. Pero es una interpretación conmovedora, la voz de la llorona impresiona, y todo el marco que le construye Lynch hacen que sea una escena inolvidable que me tuvo sin parpadear cuando la vi.
No hay banda! There is no band! Il n'y a pas d'orchestre! This is all... a tape-recording.
No hay banda! and yet we hear a band. If we want to hear a clarinette... Listen...
Un trombón "à coulisse". Un trombón "con sordina".
J'aime le son du trombone en sourdine.
Je le sens! A muted… trumpet.
It's all recorded. No hay banda! It's all a tape. Il n'y a pas d'orchestre.
Como todo lo que hacemos, decidimos a última hora que íbamos a ir al Metrorock. A media tarde nos dirigimos al recinto ferial, y llegamos justo para ver la actuación de Enter Shikari, y aunque el concierto no está mal, recuerdo por qué no me gustan los festivales: conciertos cortos, incompletos, y al final te pierdes casi todo yendo de un lado a otro. Pero además, qué horas son estas, con el calor que hace y todo el sol en la cara... Después aparecen en el escenario Billy Talent, que sufren los problemas técnicos del festival, con algún transformador incendiándose en el backstage y soltando humo negro, y dos o tres temas interrumpidos por cortes de corriente. Luego nos pasamos por el otro escenario a oír de lejos a La Excepción, y vuelta al otro escenario a ver la actuación de My Chemical Romance. Esto del emo-core tampoco es lo mío, pero tenía muchas ganas de verles, porque llevo toda la semana oyendo este tema de su disco The Black Parade.
Cuando ya iban a acabar MCR, volvemos a cambiar de escenario para ver parte de la actuación de Muchachito Bombo Infierno, que no hay quien le saque del Metrorock. Y que no falte. Sus actuaciones son infalibles, su puesta en escena de Big Band Canalla no deja a nadie quieto, cada vez que le veo tocar es otra fiesta. Aunque no lo veríamos entero, porque se disponía a empezar el plato fuerte de la noche: la única visita de Bad Religion a Europa este verano. La verdad es que tampoco han sido especialmente santo de mi devoción, pero empezando a sonar el primer tema, al oír las notas de American Jesus, no he podido resistirme y me he lanzado a atravesar la multitud hasta casi primera fila, entre empujones y pisotones. Después volví con Javi, y nos llevamos codazos y demás mientras ambos temíamos por nuestras zapatillas, ya que con tanto pisotón era bastante posible que volviéramos descalzos, pero tuvimos suerte y las conservamos. Pero nos duele todo... auch.
When you go Don't ever think I'll make you try to stay And maybe when you get back I'll be off to find another way
When after all this time that you still owe You're still, the good-for-nothing I don't know So take your gloves and get out Better get out While you can
When you go Would you even turn to say "I don't love you Like I did Yesterday"
Frank Zappa, uno de los músicos más imaginativos y prolíficos de nuestros tiempos (publicó más de 60 discos en vida... y 14 años después de su muerte sigue apareciendo material nuevo cada vez que alguien da una patada a algún cajón)... Este extraño personaje, compositor y guitarrista, se caracteriza por lo complejo y en ocasiones bizarro de su trabajo, que siempre estaba empapado de un extraño y ácido sentido del humor. Pero a pesar de haber sido admirador de Varèse y de Stockhausen, muchas de sus obras son tremendamente accesibles al mismo tiempo que innovadoras.
Es el caso de Watermelon in Easter Hay, que mucha gente considera su mejor composición, que es en realidad un solo de guitarra. El extraño título viene de una frase que usaba Zappa por la época, solía decir: tocar un solo de guitarra con esta banda es como intentar cultivar sandías en el heno de Pascua. La canción es el final de la historia que se narra en su disco Joe's Garage, en el que se nos habla de una sociedad en la que la música es algo ilegal, lo que lleva a Joe, el protagonista, a pasarlas muy pero que muy perras, tanto física como psicológicamente. Al final el protagonista se dedica a imaginar la música que no puede oír ni interpretar, y su canto del cisne es esta inimitable pieza de nueve minutos que se va deslizando sobre un patrón de guitarra que se repite incansablemente bajo unas melodías que reflejan muy bien por qué a Zappa le gustaba hablar de esculturas de aire.
En realidad, la canción es compleja, o al menos "extraña" en cuanto a que el compás es bastante poco habitual; es un 9/4, en vez del tipiquísimo y manido 4/4. Para los que no sepan lo que quiere decir esto, que hagan la prueba de seguir el ritmo de la guitarra rítmica: hace una figura de 9 notas, y al principio puedes pensar "me sobra una", pero ahí está la magia de Watermelon... incluso con un ritmo tan poco usual, la canción suena tremendamente fluída, delicada. Ese patrón irregular provoca una sensación de "no hacer pie". Hace que flotes dentro de la música, no hay un lugar claro donde apoyarte, y lo único que puedes hacer es dejarte llevar por el sonido de la guitarra de Frank, y volar, volar, volar...
This is the CENTRAL SCRUTINIZER... Joe has just worked himself into an imaginary frenzy during the fade-out of his imaginary song... He begins to feel depressed now. He knows the end is near. He has realized at last that imaginary guitar notes and imaginary vocals exist only in the mind of The Imaginer ...and ... ultimately, who gives a fuck anyway... Who gives a fuck anyway? So he goes back to his ugly little room and quietly dreams his last maginary guitar solo...
Una de las canciones más bonitas del pop español, una de mis favoritas... Enrique Urquijo grabó en su segundo disco con Los Problemas Aunque tú no lo sepas, una canción escrita por el entonces desconocido (o no-tan-conocido, al menos) Quique González. Es increíble cómo alguien puede escribir una canción que encaje tan bien en manos de otro, pero incluso al interpretarla Quique parece conjurarse la memoria del tristemente desaparecido Urquijo, uno de los personajes más melancólicos de la canción, el constante enamorado que siempre añora.
El caso es que varias veces he oído alguna conversación sobre "la versión esa de Enrique Urquijo que hace Quique González" y alguien que corrige "bueno, es de Quique, en realidad..." Pues bien, los que quieran corregir al corrector en dicha tesitura podrán explicar el origen concreto de la canción, que se puede desarrollar más alla de los dos Enriques.
Aunque tú no lo sepas es un poema de Luis García Montero. Inspirado por el poema, González escribió una canción para que la grabara Urquijo... y a su vez, la mujer de Montero, Almudena Grandes, escribió el relato breve El vocabulario de los balcones. Relato que a su vez fue llevado a la gran pantalla por Juan Vicente Córdoba, que filmó en el año 2000 el largo ... Aunque tú no lo sepas. Está claro que mucha gente se siente atraída por esta historia, pero es que... ¿quién no ha suspirado, quién no ha contemplado a alguien alguna vez?
Aunque tú no lo sepas Como la luz de un sueño, que no raya en el mundo pero existe, así he vivido yo, iluminando esa parte de ti que no conoces, la vida que has llevado junto a mis pensamientos.
Y aunque no lo sepas, yo te he visto cruzar la puerta sin decir que no, pedirme un cenicero, curiosear libros, responder al deseo de mis labios con tus labios de whisky, seguir mis pasos hasta el dormitorio. También hemos hablado en la cama, sin prisa, muchas tardes, esta cama de amor que no conoces, la misma que se queda fría cuando te marchas.
Aunque tú no lo sepas, te inventaba conmigo, hicimos mil proyectos, paseamos por todas las ciudades que te gustan, recordamos canciones, elegimos renuncias, aprendiendo los dos a convivir entre la realidad y el pensamiento.
Espiada a la sombra de tu horario o en la noche de un bar por sorpresa.
Así he vivido yo, como la luz del sueño que no recuerdas cuando te despiertas.
Esta mañana al salir para la oficina he cogido un CD para el coche, un poco al azar... y ha sido el grandes éxitos de The Smiths. A la ida, todo normal, pero en el camino de vuelta sólo he oído una canción una y otra vez, Ask, en la que los de Manchester entregan lo que es una de las melodías más pegadizas y ochenteras que firmaran en sus cortos años de vida como el cuarteto que marcaría a las siguientes generaciones de músicos.
La transcendencia de esta banda es innegable, pero al escuchar Ask el término pierde sentido, ya que el mensaje de la canción es de inmediatez, es una canción sobre el instante, sobre no dudar sobre las cosas que quieres y te gustarían... y no es sólo la letra lo que nos insta a lanzarnos, sino también la música, con arreglos irresistibles y algunas de las melodías más juguetonas que grabaran. Escucha la canción y verás: then it's the bomb, the bomb, the bomb, the bomb, the bomb, the bomb, the bomb that will bring us together....
Shyness is nice, but shyness can stop you From doing all the things in life That you'd like to So, if there's something that you'd like to try If there's something that you'd like to try ASK ME - I WON'T SAY "NO" - HOW COULD I ?
La verdad es que tengo tendencia a complicarme la vida, obviando algunos caminos fáciles y tomando algunos senderos que a la legua se ve que no serán sencillos. Pero no son elecciones que haga, sino el resultado de una pasión, una necesidad. Por eso voy a presentar a dos personajes con los que me podría sentir identificado... porque saben que quieren algo, saben que no va a ser fácil, pero aún así lo van a conseguir.
Por un lado, me gustaría que el que no lo conozca viera el corto animado Kiwi!, del que se oyó hablar mucho hace unos meses. Es una historia preciosa sobre luchar por tu sueño cueste lo que cueste, aunque sea algo triste según la interpretación que demos al final. Y como necesitamos alguna relación con la música para mencionarlo en the odd boombox, haré hincapié en el segundo tema que suena: una simple melodía de caja de música, tímida, pero que encaja perfectamente con la escena.
Snif. Y bueno, por otro lado, lo que me hizo querer poner este post... yo no veo la televisión, de hecho ni sé qué canales se reciben en mi casa, ni qué tipos de programa van poniendo por ahí, pero a cambio veo un par de series en el ordenador. Una que estuve viendo hace unos meses es Studio 60 on the Sunset Strip, que creo que ahora están poniendo en España. Es una serie sobre la realización de un late-night televisivo, y en una escena del episodio de Navidad hay una actuación de unos músicos de Nueva Orleans tocando una suerte de villancico con un arreglo de metales muy delicado. La interpretación es sensacional (si alguien quiere el mp3 limpio, sin diálogo, puede bajarlo aqui), pero además, durante el tema, uno de los protagonistas decide poner las cartas sobre la mesa y dejar las cosas claras con una declaración de amor poco convencional. Y yo le entiendo... Aunque empecemos con el viento en contra, aunque sólo nos rodeen obstáculos, si tenemos claro lo que queremos nada nos va a impedir perseguirlo.
He estado casado dos veces y soy un cocainómano en rehabilitación. Sé que no soy el hombre con el que sueña una mujer. Ni el padre. Pero creo que me estoy enamorando de ti. Si quieres correr, lo entiendo, pero más te vale sacarme algo de ventaja porque voy a ir a por ti, Jordan.